danza
Pallas de Obas

El declaró de la Nación a la danza Pallas de Obas del distrito de Obas, provincia de Yarowilca, departamento de , por tratarse de una expresión original de la representación de la muerte del Inca a través de su estética visual y musical.

Asimismo por ser la organización dual de las cuadrillas de pallas, Incas y rukus, y su particular caracterización en el marco de la celebración de la Virgen de las Nieves, involucrando periódicamente a un importante sector de la población local y siendo hoy uno de sus vehículos más importantes de identidad.

Las Pallas

El distrito de Obas tiene dentro de sus muchas tradiciones a la fiesta de la Virgen de las Nieves, cuyo día central es el 5 de agosto; en esta fiesta participa en modo protagónico el conjunto de danza y música conocido como Las Pallas, cuyos integrantes son dos cuadrillas de pallas, los apu incas Atahualpa y Huáscar, y los rukus o viejos, guiadores de los incas, acompañados por dos orquestas.

Las cuadrillas de pallas son conjuntos de diez a doce mujeres, interpretadas por jóvenes solteras que, además de por su devoción a la Virgen, son elegidas por su disposición al canto, habilidad que culturalmente se considera parte del atractivo femenino. Su labor es invocar y alabar a los Incas y a la Virgen de las Nieves, con sus cantos entonados en coro y su danza de movimientos elegantes y gráciles.

Las cuadrillas están dirigidas por una mayoraza, también llamada capitana o guiadora, rol asumido por una mujer adulta que haya sido anteriormente parte de una cuadrilla, y que destaca por su vestimenta lujosa y su dominio de escena, dirigiendo al conjunto de pallas para indicar los pasos y la coreografía, así como a las orquestas sobre la secuencia de tonadas a interpretar.

El traje

El traje de las pallas consta de tres a cuatro fustanes de tela de castilla con bordados de colores, sujetos a la cintura, sobre los cuales lleva una sobrefalda llamada faldín, abierta por delante y adornada en toda su superficie con complejos diseños bordados y aplicaciones de pedrería, lentejuelas, mostacillas, perlas, canutillos, espejos y orlada con flecos dorados, con motivos que hacen referencia al Tawantinsuyu y a las culturas prehispánicas locales, así como a símbolos católicos.

En el torso llevan una muñela o blusa de mangas de puño, de tela de color. Alrededor del cuello llevan la rimanga, prenda de tela plisada que rodea el cuello y cubre los hombros y la parte superior de la espalda, de bordes ribeteados con blondas de colores. Sobre la espalda lucen la aprina, también llamada mantilla o lliklla, capa cubierta con bordados en alto relieve con motivos solares en su parte central, una pieza similar, la pechera, con bordados de diseños asumidos como incaicos, es llevada a modo de pectoral.

Los tocados que lucen las pallas conforman un conjunto compuesto por una vinchilla, ancha banda sujeta sobre la frente, de tela bordada con hilos dorados y plateados y adornada con espejos y lentejuelas, y de la cual caen flecos con perlas de colores que cubren la frente hasta la altura de los ojos. Atrás de la cabeza lucen las wayta, flores de tela o plástico, de las cuales penden largas cintas de colores que caen sobre la espalda.

En el caso de la mayoraza y la trasguiadora llevan sobre su vinchilla una corona de metal plateado, con una insignia solar hecha con espejos y pedrería. Otros accesorios son los collares de cuentas similares a perlas, aretes de plata con pedrería de diseños caprichosos, un bastoncillo o cetro de madera cubierto con cintillas de colores, zapatos finos de tacón bajo y medias de seda.

La coreografía

En el caso de la coreografía de las pallas, llamada akranakuy, es compleja y sigue una serie de pasos y figuras muy codificadas, muchas de ellas armadas con la ayuda de las cintas o los paños que portan, con nombres como winkuwinku para el desplazamiento en zigzag, tukupa ñawin u ojo de búho, en forma de rombo, dos círculos, media luna, estrella y sol.

Otras figuras se crean con el concurso de los rukus, como la figura del túnel, en que los rukus arman un arco tomándose de las manos alzadas bajo las cuales pasan los incas y las cuadrillas de pallas, y una figura en la que los mismos rukus muestran las cosas que llevan cargadas en su mantada, en general objetos antiguos;

El canto

Sobre el canto de las pallas este suele consistir en tonadas lentas pertenecientes al género yaraví, cuyas letras, de alrededor de 40 estrofas, llamadas traslados o lastradas, apelan al poder y gloria del Inca, e igualmente a la Virgen de las Nieves en cuyo nombre se hace la fiesta, y son entonadas para saludar y pedir permiso a las autoridades a su paso por los espacios del poder municipal.

Los versos cantados por las pallas son aprendidos de textos sin partitura, enseñados por un papel maestro, contratado previamente por el mayordomo o funcionero de la fiesta, sobre tonadas que se han mantenido por generaciones.

El conjunto musical, originalmente compuesto por un arpa y un violín, ha crecido significativamente desde la década de 1960, siéndole agregado instrumentos como el clarinete, la trompeta con sordina, y dos saxos altos, haciendo las voces primera y segunda. La música de la danza Pallas de Obas ha mantenido las tonadas tradicionales de diversos géneros, desde los yaravíes del canto de las pallas a pasacalles, huaynos y marchas militares.

La declaratorio de de la Nación fue publicado el 7 de enero en el boletín de normas legales del diario oficial El Peruano. Puedes leerlo en el siguiente enlace [AQUÍ]