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Museos de Pachacamac y Mateo Salado

El de Sitio y Santuario Arqueológico de Pachacamac y el Complejo Arqueológico Mateo Salado, ambos ubicados en la ciudad de , volvieron atender al público previa cita con registro online y con todos los protocolos de bioseguridad en su visita.

El Pachacamac, ubicado en el Km 31.5 de la Antigua carretera Panamericana Sur – Lurín, , está abierto al público los días martes, jueves y sábado en el horario de 10 a.m. a 3 p.m. La última entrada para los visitantes es a las 2:30 p. m.

Solo el circuito arqueológico estará abierto al público, para tramitar su reserva de entrada, ingresar al siguiente enlace: http://bit.ly/MSPAC_SolicitudVisita.

En estos momentos solamente estará habilitado el circuito arqueológico, la sala permanente del museo y la cafetería estarán cerradas hasta nuevo aviso.

El Santuario Arqueológico de Pachacamac es universalmente reconocido y valorado por su significado histórico y cultural. Pachacamac fue el principal santuario de la costa central durante más 1200 años. Sus templos eran visitados por multitudes de peregrinos en los grandes rituales andinos.

Mateo Salado

Por su parte, el Complejo Arqueológico Mateo Salado se ubica en el límite de los distritos limeños de y Breña. Entre las cuadras 12 y 13 de la Av. Mariano Cornejo, en el Cercado de Lima.

Los días de atención al público será: martes, jueves y sábado también de 10:00 a. m. a 3:00 p. m.

Las personas que desean ingresar a este lugar, deberán reservar entrada en el siguiente enlace: https://forms.gle/JhNyC5mo16aGudoJ7

Para mayor información pueden contactarse con [email protected], o al teléfono 01 3215624 / 01 6189393 anexo 1060.

El complejo arqueológico fue construido por la civilización que ocupaba Lima hace unos 1000 años atrás conocidos como los Ichma, quienes verían la llegada del imperio Inca y tras ser conquistados por ellos, sería anexado a la gran red vial imperial conocida como Qhapaq Ñan, de la cual se conserva un trozo de camino en esta huaca.

Ya en época virreinal sería habitada por un ermitaño llamado Mateo Salado, cuyo nombre aún perdura para la huaca hasta nuestros días y que tuvo la mala suerte de ser el primero en ser ejecutado por la inquisición.

Para la reapertura de dichas zonas arqueológicas se realizó un proceso de desinfección y mantenimiento de los , lugares arqueológicos y sitios históricos, con el objetivo la proteger a los visitantes y trabajadores. Como medida de prevención, los y sitios arqueológicos tienen aforos reducidos, necesarios para mantener la distancia, de más de un metro, entre los visitantes y, en caso de niños, de dos metros como mínimo.