peru
Chalán y el Caballo Peruano de Paso | Foto IG: @recuerdos_peru365

El declaró como de la Nación a los valores, conocimientos y prácticas del chalán para la crianza del Caballo Peruano de Paso, por constituir un complejo cultural de raíces populares que ha contribuido a la aparición y reproducción de un proceso de entrenamiento conocido como enfrenadura y de un tipo especial de equitación.

Curso. Monetiza TIK TOK e INSTAGRAM - https://go.hotmart.com/Y53179779M

Dicha equitación se caracterizada por la elegancia y la destreza en el manejo de una serie de pasos y posturas, todo lo cual ha sido crucial en la permanencia de un tipo de caballo que se considera específicamente peruano y le ha valido al chalán en tanto su principal portador y promotor pasar de ser una figura costumbrista a ser una de las figuras icónicas de la identidad nacional, agrega la norma.

El chalán

El chalán es un personaje especializado en la cría y manejo del caballo de paso. Término que se asocia diversos origenes. En realidad, como apunta Elena Varela Merino, la palabra nace como un galicismo en el español del siglo XVI derivado del término francés chaland, “cliente de un mercader” y “amigo o allegado”. La adopción de este término se debe a la intensa actividad comercial de franceses en territorio español, en particular en la compra y venta de animales.

En , el término de chalán denomina no solo a un jinete y entrenador de caballos, sino a un tipo característico, al que se asocia con una serie de habilidades en el manejo de equinos y con un atuendo que ya mostraba sus rasgos básicos a inicios de la República. Viajeros como el inglés Archibald Smith en El tal como es (1839), resultado de su estancia entre 1826 y 1838, y Johann Jakob von Tschudi, tras radicar en el Perú entre 1838 y 1842, dan las primeras descripciones publicadas del personaje. Tschudi describe al chalán como “gente de color, libertos de estatura maciza. Conocen su trabajo a la perfección”. Sujetos con el traje característico de poncho y sombrero de ala ancha ya aparecen en las escenas costumbristas de Mauricio Rugendas en la década de 1840.

El Diccionario de Peruanismos de Juan Álvarez Vita, (1990) refier de modo sucinto el término chalán, como “Jinete cuyo atuendo suele ser poncho, pañuelo anudado al cuello y amplio sombrero de paja”, haciendo una descripción de la figura arquetípica del personaje, pero, de modo más significativo, también refiere el término chalanear, como “De la maña persuasiva que tiene el chalán en sus compras y ventas”, término usado en , y también como sinónimo de “enamorar”.

El proceso de entrenamiento del caballo o doma peruana es conocido como enfrenadura. El caballo es manejado con una serie de técnicas: la rienda coja, que orienta el movimiento del caballo con las riendas cogidas con ambas manos, la rienda pareja, con las riendas cogidas por una mano, y a cuerpo y cintura, donde el enfrenador se comunica con su cabalgadura con el movimiento de su cuerpo, pisar el estribo y eventualmente las espuelas. Esta etapa dura igualmente cuatro meses, hasta que se haya logrado la completa docilidad y dominio del movimiento del Caballo Peruano de Paso; Que, la enfrenadura hace uso de ciertas ayudas, es decir, de formas de comunicación, como voces diversas, variables según el tono de voz, el contacto físico en el acto de montar y el uso de riendas y estribos, eventualmente el uso de medidas correctivas, que en conjunto son un número limitado de señas pero que se combinan de diversas maneras, y que el animal ha de estar en condición de entender.

La forma peculiar de andar del Caballo Peruano de Paso, conocida como “piso”, es una de sus características más notorias, que consiste en el movimiento simétrico de las patas anteriores y posteriores hacia un mismo lado, de modo suave y sincronizado, lo que es denominado ambladura y, a diferencia del trote que es común en la equitación, que hace el jinete se desplace con pequeños saltos, el Caballo Peruano de Paso se desplaza horizontalmente con toda suavidad.

Además, el manejo del Caballo Peruano de Paso incluye el dominio de una serie de movimientos disciplinados, como el lomeo, en que el caballo mueve el lomo al vaivén, el cejado, que es retroceder o desplazarse hacia atrás, el cuarteo, en que el caballo dobla la cabeza hasta la rodilla, y el quebrante, que es hacer la flexión de la cabeza hacia el lado que se ordene sin alterar el ritmo de su piso. En la exhibición se maneja una serie de figuras que son practicadas como demostración de su docilidad como la barrida o despliegue de varios caballos uno al lado de otro, con sus variantes al estribo, donde la cabeza del caballo se coloca a la altura del estribo del que va delante, y en abanico, donde los animales alineados lado a lado describen un desplazamiento circular.

También existen coreografías realizadas por diestros chalanes, las cuales constan de distintos números a caballo como Marinera limeña caballo con caballo, José Antonio con sólo cintas de seda, Tondero La Apañadora, Zamacueca a caballo peruano, Diablada puneña a caballo, Primera cuadrilla del Señor de los Milagros a Caballo Peruano de Paso, Marinera norteña en sus dos modalidades (hombre a caballo y mujer a pie – mujer a caballo y hombre a pie), entre otras.

Finalmente, el manejo del Caballo Peruano de Paso constituye un universo de conocimientos y prácticas sumamente complejo, cuyo principal portador y promotor es el chalán, personaje dedicado a su crianza y entrenamiento, que ha pasado de ser una figura costumbrista a ser una de las figuras icónicas de la identidad nacional. Todo ello le ha valido al chalán un sitial especial en el manejo de este animal, a la vez un deporte y un arte, reconocido en diversas partes del mundo.

La Resolución Ministerial Nº 000081-2021-VMPCIC/MC que declara como de la Nación a los valores, conocimientos y prácticas del chalán para la crianza del Caballo Peruano de Paso fue publicado en las separatas de Normas Legales del diario oficial El Peruano el 18 de abril de 2021.