El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la Romería en honor a Nuestra Señora de Guadalupe por ser una celebración tradicional de gran importancia para los pobladores del norte del Perú, constituyendo adicionalmente, un momento de exposición de aquellos elementos culturales que hilvanan la identidad de los hombres y mujeres del Valle de Jequetepeque.

La Romería en honor a Nuestra Señora de Guadalupe es una celebración de origen católico en honor a la imagen de la Virgen de Guadalupe que se realiza todos los años entre el 26 de noviembre y el 10 de diciembre en Guadalupe, uno de los cinco distritos de la provincia de Pacasmayo, en el departamento de La Libertad.

Se trata de una celebración que data de los primeros años de la colonia, arraigada en la zona por influencia española, y que se mantiene vigente hasta nuestros días con una gran convocatoria y la participación activa de los pobladores. Esta fiesta tiene como día central el 8 de diciembre, sin embargo, a lo largo de los casi quince días de celebración, se realizan diversas actividades en las que se combinan las creencias religiosas con una intensa actividad cultural especialmente referida a las danzas tradicionales como la marinera norteña.

Hay dos imágenes de la Virgen de Guadalupe de Pacasmayo. La primera fue la que llegó hacia 1564 donada por don Francisco Pérez de Lezcano, capitán español nacido en Extremadura, a la que se le denomina “La Chapetona”. Se trata de una escultura de madera de unos 92 centímetros de alto, hecha como réplica de su homónima extremeña. Tiene una corona de oro de cerca de un 1.5 kilos de peso, porta algunos mantos de telas finas con brocados e incrustaciones. Carga al Niño Jesús en sus brazos, quien lleva a su vez un manto y una corona a su medida.

La segunda imagen es una Virgen un poco más grande y lleva, como la primera, a un Niño Jesús en brazos al que, sin embargo, se le puede desmontar. Fue mandada a confeccionar por los religiosos agustinos hacia 1626 y se le conoce como “La Perfecta”. Ambas tienen su lugar e importancia durante estas celebraciones.

Cabe señalar que hay varias diferencias entre las imágenes y tradiciones relacionadas a la Virgen de Guadalupe de Pacasmayo y a la Virgen de Guadalupe de México. Sólo por mencionar una de ellas, podríamos señalar los materiales con los que están hechas: mientras que la peruana es una escultura realizada por un artista, la mexicana es, según la tradición, una pintura aparecida milagrosamente en un ayate o tela de fibras vegetales. Sin embargo, ambas tienen en común representar a imágenes tradicionalmente europeas que se reinventan en América generando una importante movilización entre sus fieles que trasciende las fronteras de sus lugares de origen. El 24 de octubre de 1954 se produjo la Coronación Canónica de la imagen de la Virgen de Guadalupe de Pacasmayo, aprobada por Pío XII, proclamándosele como Santa Patrona de los pueblos del norte y excelsa Reina del Perú.

La Romería

La Romería en Honor a Nuestra Señora de Guadalupe es una celebración que convoca no sólo a los guadalupanos sino a devotos de distintas regiones del Perú y del extranjero. La fiesta se organiza a partir de un Comité de Feria formado por el alcalde en ejercicio y ciudadanos de la comuna quienes se encargan de la recaudación de fondos, la programación y la organización de diversos actos sociales y culturales que conforman la festividad. Participa también un Consejo Pastoral que se encarga de programar las actividades de carácter religioso. Un grupo pastoral denominado “Servidores de la Virgen” viste a las dos imágenes que representan a la Virgen de Guadalupe. Además, la labor de cargar el anda recae en cuadrillas de 40 personas y en los miembros de la Hermandad Cerrito de la Virgen, grupos que se van rotando cada cierto tramo tanto durante el día central como el día 5 de diciembre;

El día 26 de noviembre se lleva a cabo la ceremonia de apertura en la que participan las principales autoridades y público en general. Del 27 de noviembre al 5 de diciembre, durante la noche, se realiza una Novena en honor a la Virgen, organizada por las diversas parroquias de los distritos y caseríos aledaños.

Del 5 al 8 de diciembre, cerca de la medianoche, se desarrollan quema de castillos de fuegos artificiales, usualmente donados por las familias y los devotos que residen fuera del distrito de Guadalupe o en el extranjero.

El 5 de diciembre sale en procesión la imagen más antigua, “La Chapetona”, desde el Santuario hasta el lugar denominado el Cerrito de la Virgen, a unos 800 metros de la Plaza de Armas, atravesando las adornadas calles de la ciudad y recibiendo los honores que cada barrio e institución pública le organiza. A esta actividad se le denomina la Romería y termina con una misa multitudinaria y la quema de fuegos artificiales a la medianoche.

A la tarde del día siguiente “La Chapetona” regresa del Cerrito de la Virgen hasta su Santuario en la Plaza de Armas. Finalmente, el día central, el 8 de diciembre, por la mañana se realiza una misa en la que participa el Arzobispo de Trujillo y las autoridades de distintos distritos y de la localidad. Durante la tarde sale en procesión la imagen más grande, “La Perfecta”, en un anda recubierta de plata, para desplazarse alrededor de la Plaza de Armas y retornar a su templo hasta el año siguiente.

Durante los quince días de celebraciones se reza el rosario de aurora muy temprano, en la mañana, y en el transcurso del día se realizan retretas en los parques y plazuelas a cargo de bandas de músicos contratadas por el Comité de Feria.

De manera paralela a las actividades religiosas se realizan exhibiciones de danzas tradicionales como la marinera norteña, así como de productos alimenticios tradicionales de la zona. También se desarrollan eventos de tipo turístico o comercial como la “batalla de break dance” o la “guerra de DJs”, entre otras.

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