El Eje Peatonal de los jirones y , que actualmente comprende ocho cuadras entre las avenidas y , continuará dos cuadras más hasta el cruce con el jirón , en el Barrio Chino, para proseguir con la remodelación de este importante eje cultural del .

Carlos Castillo, presidente del directorio de la Empresa Municipal Inmobiliaria de (Emi), señaló a la agencia Andina que la ampliación de este corredor peatonal permitirá integrar la oferta cultural y comercial con la gastronóm que se ofrece en esa zona de la capital.

Convertir en un bulevar el eje - mejoró la accesibilidad y la revaloración fís del entorno en el que destaca la presencia de predios de gran importancia histór como el teatro Municipal, el palacio de Torre Tagle (sede de la Cancillería), la Biblioteca Nacional, las iglesias San Pedro y San Agustín, la Defensoría del Pueblo, entre otros, destacó.

Explicó que este proyecto –entregado a la ciudad en diciembre del 2012– contempla tres fases, de las cuales se han desarrollado dos. La primera tiene que ver con el remozamiento de las plazuelas de San Agustín y San Pedro; mientras que la segunda constituyó el mejoramiento e instalación de nuevo alumbrado público y la recuperación e implementación del mobiliario urbano.

Restauración de fachadas

Castillo Sánchez anotó que la tercera fase comprende la restauración y el pintado de 30 fachadas en aquellos inmuebles más deteriorados a lo largo de las ocho cuadras peatonalizadas. Los trabajos se ejecutarán en los próximos tres meses y demandarán una inversión cercana a los dos millones de nuevos soles, precisó.

Este mismo procedimiento se efectuará en la ampliación de este eje peatonal en dos cuadras hasta llegar al Barrio Chino, afirmó.

Destacó que la importancia de la peatonalización de vías rad, entre otros aspectos, en el impulso de la actividad turíst, comercial y cultural en el Centro Histórico; así como abordar problemas ciudadanos como la delincuencia, que tiende a reducirse al haber más iluminación y seguridad en la zona.

Asimismo, contribuye a disminuir la contaminación sonora, dado que los vehículos motorizados ingresarán al Centro Histórico en horarios establecidos; ayuda al ordenamiento del tránsito vehicular; se mejora la limpieza públ y se acortan los costos de mantenimiento a nivel urbano.

Permite también renovar veredas, la red de agua y alcantarillado, la instalación de sistemas de drenaje adecuados para los jardines, y promover actividades culturales permanentes al aire libre, entre otros beneficios para la ciudad.