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Saberes y prácticas de la cerámica de Quinua ya es Patrimonio de la Nación

distrito de quinua

Artesanía en Quinua

El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a los conocimientos, saberes y prácticas relacionadas a la elaboración de la cerámica tradicional de Quinua, en el distrito del mismo nombre de la provincia de Huamanga, departamento de Ayacucho.

Este reconocimiento responde a que la cerámica de Quinua es un medio de expresión artística y social, a través de la cual se transmite la cosmovisión, memoria histórica y tradición oral de la población del distrito de Quinua en mérito a que las diversas piezas producidas continúan siendo utilizadas tanto en la vida diaria como en los espacios rituales y festivos, dando continuidad a prácticas y saberes que se transmiten de generación en generación, indica la Resolución Viceministerial publicada el martes 19 en la separata de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano.

Asimismo, la distinción resalta que estos conocimientos y saberes traducidos en la cerámica de Quinua constituyen un medio de vida que contribuye significativamente a la economía y desarrollo de las familias del distrito y cuenta con un valor de representación como expresión fundamental de la identidad del pueblo de Quinua.

El pueblo de Quinua es la capital del distrito homónimo, el cual se encuentra ubicado en la provincia de Huamanga, departamento de Ayacucho, a 3,280 metros sobre el nivel del mar y a 35 kilómetros por vía terrestre en dirección noreste de la ciudad de Ayacucho.

Orígenes y desarrollo

En los considerandos de la norma se indica que, en el Perú antiguo, el centro de la cultura Wari, que tuvo un periodo de florecimiento de aproximadamente trescientos años, estuvo muy cerca del actual pueblo de Quinua.

En el plano artístico fue sobresaliente su cerámica influenciada por motivos de la cultura Tiahuanaco y también destacó por la calidad de sus tejidos. Durante el Virreinato, se incorporaron nuevas formas artísticas y culturales que produjeron un mestizaje o sincretismo con lo nativo que se consolidó hacia fines del siglo XVIII e inicios del XIX.

En el siglo XX, Quinua se afianzó como un centro alfarero tradicional, con producción utilitaria, ceremonial, artística y decorativa que refleja la cosmovisión y las costumbres del pueblo de Quinua.

Proceso de elaboración

El proceso de elaboración de la cerámica de Quinua implica una serie de conocimientos y técnicas que definen la particularidad de esta expresión del arte de esa localidad. Para fines de su descripción se ha dividido el proceso en las siguientes etapas: extracción y preparación de la arcilla; modelado; pulido; pintado; y horneado.

Arte mágico-religioso

En el repertorio de la cerámica de Quinua existen piezas que pueden categorizarse como de corte mágico-religioso y ceremonial, es decir, aquellas que cumplen una función ya sea propiciatoria o celebratoria y su uso está vinculado tanto a los contextos festivos como a la vida cotidiana de Quinua.

Entre estas se encuentran las reconocidas iglesias de techo, que se colocan sobre la cumbrera de los techos cuando una casa se termina de construir, durante la fiesta de la zafacasa o wasiqispi; los toros y los músicos, creaciones escultóricas que se colocan también en los techos junto a una cruz de metal y a la iglesia de techo y que simbolizan el pedido que la comunidad hace a sus divinidades para que haya éxito en la cosecha y para el bienestar del ganado y de los habitantes de la casa, vasijas de culto u ofrenda, como illas, pacchas o conopas, recipientes en forma de diversos animales usados durante la zafacasa y como en el señalacuy, herranza o marcación del ganado.

Otros motivos que inspiran la cerámica son los nacimientos, conjunto de piezas que representa la escena del nacimiento de Jesús; la “jarjacha” o animal mitológico de dos cabezas que constituye parte del sistema de control social para prevenir el incesto; la sirena de las cataratas, personajes asociados con la afinación de los instrumentos de los músicos para las fiestas; los “ukumaris” u osos, personajes protagonistas de un mito que da cuenta de la relación de Quinua con los pueblos amazónicos aledaños; y los soldados, que protegen las casas.

De esta manera, los ceramistas de Quinua han desarrollado un amplio, diverso y rico repertorio de piezas que representan la estructura social, cosmológica y religiosa del pueblo, como expresión de la vida costumbrista. Los objetos mágico religiosos responden a un sincretismo cultural bajo una perspectiva andina, especialmente, dentro de los criterios de la cosmovisión mágico-ritual y en la reciprocidad social necesaria para llevar a cabo las fiestas patronales y la colaboración en los trabajos comunitarios.

Desde la década de 1960 hasta la actualidad los ceramistas de Quinua han evolucionado en su proceso de producción y en sus redes de comercio, logrando adaptarse a nuevos mercados y continuando, a su vez, con la transmisión intergeneracional de los conocimientos, saberes y prácticas tradicionales asociadas a la producción de este arte.

Plaza de Armas de Quinua

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