montaña de los 7 colores
Montaña de los 7 colores | @zao4_4

La comunidad de Chillca del distrito de Pitumarca, provincia cusqueña de Canchis, plantea desarrollar el vivencial en la montaña de siete colores o Vinicunca y sus alrededores. Actualmente este atractivo recibe diariamente más de mil .

Chillca es uno de los cinco accesos al Vinicunca, por el que todos los días pasan gran número de nacionales e internacionales.

Juan Carlos Rojo Mamani, presidente de la comunidad de Chillca, sostuvo que el Vinicuna guarda vasta información desde la época Inca y colonial. “Era un paso obligado a la Amazonía por la provincia de Paucartambo, incluso existiría un camino que está siendo olvidado”, anotó.

“Era un abra, un paso obligado desde donde se apreciaba el Ausangate -la quinta montaña más alta del - y se volvía a ella, la gente dejaba sus apachetas (montículo de piedras colocadas en forma cón una sobre otra, como ofrenda), el Ñaupa Ñan, el camino del pasado o Qolla Ñan, porque por aquí los Qollas comerciantes del altiplano viajaban a Paucartambo para sus trueques o intercambio de bienes”, refirió Rojo Mamani.

Ya desde tiempos remotos el Vinicunca era visitado incluso por bolivianos, pero esto cambió en la época contemporánea y moderna en la que el boom turístico lo ha convertido en el segundo atractivo más importante de la región, después de .

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Montaña Winikunka | Foto: @ceciliagonval

Aquella ruta que merece ser recorrida, según el dirigente, es Chillca-Vincunca-Ausangate Ccocha, Llawarconcha camino al Siwinacocha y después al nevado Chimboya, parte de la cordillera del Ausangate, la misma podría constar de una visita de tres días como mínimo, tiempo suficiente para que un turista sienta como suyo el Vinicunca y lo que significó en el tiempo.

La propuesta del dirigente también consta de volver a retomar a las llamas para visitar el Vinicunca, como se hacía hasta menos de una década y siglos atrás, pues el paso de los caballos o mulas malogran la naturaleza, por lo que solo se utilizarían de emergencia, anotó.

En Chillca, alrededor de 80 familias mantienen sus vivencias y están dispuestas a compartirlas con sus huéspedes, con la ayuda del sector público y privado en la capacitación, expresó.

“Por ello, planteamos un vivencial sostenible, porque lo que va a pasar con el Vinicunca es que se va a maltratar y después lo van a abandonar”, consideró Rojo Mamani.

“Chillca es un sitio hermoso, las personas que hacen la expedición lo consideran como un lugar diferente, es una zona de pastores de llama y alpacas que merece un sostenible”, enfatizó.

Moisés Vergara, guía de , asegura que está modalidad de recorrido dinamizaría la protección de la montaña y el desarrollo económico con el respeto al verdadero espíritu del lugar.

Actualmente en el Vinicunca hay una disputa por su forma de visita, las autoridades no han podido consolidar un sostenible, mientras cada vez hay más que la recorren.