El declaró a los conocimientos y prácticas relacionados a la cestería en junco y totora en las provincias de , y , región , por constituir un arte ancestral basado en el uso milenario y sostenible de dichos insumos.

La Resolución Viceministerial, publicada el lunes 27 en la separata de normas legales del Diario Oficial El Peruano,  señala que el uso del junco y la totora para este arte ancestral expresa conocimientos técnicos y artísticos transmitidos de generación en generación, manteniendo continuidad y a la vez innovando en la producción.

La cestería es el proceso de confección manual de recipientes conocidos como cestos o canastas, así como de otros objetos, elaborados a partir de fibras vegetales o sintéticas, tejidas o unidas con la técnica del enrollado con unión por costuras. 

El junco y la totora son plantas silvestres similares aunque de familias botánicas diferentes, que comparten el mismo hábitat –lagunas y humedales- y que difieren principalmente en la forma del tallo, siendo que el de la totora es un tallo macizo y de forma triangular mientras que el del junco es hueco y tiene forma circular.

Los conocimientos y prácticas relacionados a la cestería en junco y totora en el norte chico poseen, por su antigüedad, su capacidad de adaptación y su continuidad, un gran valor histórico.

En Caral, una de las civilizaciones más antiguas de América, ubicada en el valle de Supe en la costa central del , se ha registrado el uso de estas fibras vegetales, que antecedieron al algodón en la producción textil, y que sin perder continuidad se usaron para diversos fines, domésticos y rituales, así como para la construcción, entre otros.